La Guarda de Vinos

La mayoría de los enófilos contamos con nuestra "bodeguita” en casa  donde estacionamos botellas de vino con la esperanza que el tiempo mejore el producto. Aparte del momento mismo de la degustación, sin duda otro de los placeres es esperar  pacientemente la evolución de los vinos de guarda.

¿Por qué añejamos los vinos?

Añejar los vinos es una costumbre antiquísima seguramente heredada de costumbres europeas. Los vinos franceses de Bordeaux son un típico ejemplo. Con la guarda se espera que el vino evolucione mejorando sus cualidades organolépticas.

 ¿Qué vinos guardar?

Cada bodega y sus enólogos determinan si sus vinos serán para consumirlos jóvenes o si los mismos tendrán características de guarda. La capacidad de evolucionar de un vino sin perder sus cualidades define su potencial de guarda, en general cuanto más fino es un vino mayor es su capacidad para ser añejado.
Los vinos que buscan la expresividad de la fruta y que son pensados para consumirlos jóvenes en general no deben ser añejados por largos periodos, porque además del vino en si mismo otros elementos como el corcho no están preparados para soportar el paso del tiempo.
Los vinos aptos para el añejamiento suelen indicarlo en sus etiquetas, en general  son vinos que han pasado por roble y de la franja de precios medio/alta, densos, potentes y carnosos, capaces de colmar el paladar, por lo general vinos tintos. 

 ¿En qué condiciones?

 Los amoblamientos modernos suelen incluir espacios para la guarda de vinos en general  solo como elemento decorativo, los amoblamientos de cocina ofrecen la posibilidad de almacenar de 12 a 24 botellas. Nada más lejos de las condiciones ideales de guarda que el ambiente de una cocina donde la temperatura suele ser alta y además varía constantemente. Esos espacios deben mediar solo como un almacenamiento intermedio entre la compra y el momento del consumo en un periodo corto.
Para el añejamiento se debe contar con un ambiente donde la temperatura no supere los 18-20ºC, con un porcentaje de humedad de 50 a 70 %, sin la incidencia de luz natural y sin la influencia de ruidos y/u otras vibraciones como así también de olores.
Actualmente se comercializan conservadoras que resuelven artificialmente todas las condiciones ideales para la guarda.

Recomendación:

Si Ud. está interesado en armar su bodega, le recomendamos el libro "Como armar su propia bodega"  de Gustavo Choren.

Nota Final:

La guarda o añejamiento es una condición necesaria pero no suficiente para que un vino evolucione favorablemente, en muchos casos el añejamiento puede empeorarlo, los factores a analizar para determinar las condiciones de guarda son muchos desde el mismo terruño hasta el corcho y el añejamiento previo en la bodega productora.     

R.L.B