Degustación de Vinos

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Introducción:
La degustación de vinos como de cualquier otro tipo de bebidas y comidas es
por sobre todo una experiencia sensorial que requiere del degustador
concentración, relax y máxima apertura de sus sentidos (vista, olfato y
gusto) para apreciar las características organolépticas, en este caso del
vino, pero eso solo no basta, también debe tenerse en cuenta lo siguiente.
El Lugar: deberá ser un ámbito libre de olores, con buena iluminación (en lo posible luz blanca), sin ruidos, vibraciones y ni otras perturbaciones que “distraigan” nuestros sentidos, se evitará fumar y el uso de perfumes potentes. La Copa: debemos comenzar por elegir la copa adecuada, las hay de muchas formas y tamaños, adaptadas especialmente a cada varietal, como mínimo debemos pensar en una copa tipo “Flauta” para los espumantes y una “Gran Malbec” o “Gran Borgoña” para vinos tanto blancos como tintos. Cuanto mejor es el cristal, mejor será la apreciación visual y mayor el costo de la copa. El mejor de los vinos puede perder sus cualidades en la copa inapropiada. La temperatura:
el vino que se va a degustar deberá estar a la temperatura correcta, Tintos
entre 16 y 18 ºC, Blancos entre 8 y 10 ºC y Espumantes entre 6 y 8ºC. Ficha de Cata: para volcar la información extraída de la catación, esto permite llevar un registro de cada vino degustado y poder comparar o llevar un ranking (podes bajar un modelo de esta página). Las fases de la degustación Las fases de la degustación son básicamente 4 y en el orden que se indican a continuación: 1.- Fase
Visual: se tomará la copa por su pie (nunca por el Cádiz) y se inclina a
45° hacia delante, se observará el color, el tono, los reflejos, la
intensidad y la profundidad. Los colores deben ser precisos, agradables, en
el tinto violáceos ,rubí., granate, etc.. En el blanco amarillos verdosos,
dorados, pajizos etc.. 2.- Fase
Olfativa: siempre con la copa tomada por la base se acercará a la nariz,
las primeras impresiones son muy importantes y revelan información sobre la
condición y carácter del vino, esas primeras notas corresponden a las notas
primarias, luego se hará girar la copa para que el vino se mueva en redondo,
se oxigene y desprenda sus aromas secundarios y terciarios, introducir
la nariz en la copa (sin tener vergüenza) y oler profundamente, con los ojos
cerrados, metiendo bien la nariz en la copa. Aquí es donde se descubrirán
distintas notas aromáticas, florales, frutales, a vainilla, tabaco,
ahumados, etc. Ver también Artículo de aromas y
Newsletter Octubre 2005. Conclusión: como ya lo hemos hecho en otras oportunidades a través de nuestros artículos en esa o en los Newsletters le recomendamos ante todo disfrutar el vino desde las propias sensaciones que Ud. el mismo provoca sin tecnicismos y si es posible en buena compañía. R.L.B. |