Tannat: Historia
de la uva insignia uruguaya, ¿Producida
primero en Argentina?
El
Tannat es la cepa emblemática de la vitivinicultura uruguaya. Este país ha
conseguido asociar fuertemente, el vino uruguayo a esta variedad. Ha alcanzado
por su propia personalidad y de forma natural, una cota importante entre las
variedades finas que en el resto del mundo se cultivan.
Considerada una uva exótica, la variedad Tannat da vinos muy coloridos y
poderosos, con taninos delicados pero notables. Esto permite a este vino
envejecer graciosamente. Es conocido por revelar un aroma sustancioso y profundo
así como una complejidad llena de énfasis para el paladar.
Posee un color rubí tirando al granate, aroma a brea, sobre fondo de frutas
evolucionadas. En la boca es seco, de estructura poderosa y con un delicado
sabor a moras.

Sabido esto, adentrémonos entonces a su rica e intrigante historia.
¿La
uva Tannat cultivada antes en Argentina que en Uruguay?
La
introducción de la variedad tannat en la región está impregnada por una
historia familiar y los sueños de inmigrantes que quisieron tener en América
algo que los hiciera sentir como en su casa.... Y qué mejor que un buen vino.
Con apenas 19 años, don Pascual Harriague llegó al Uruguay en 1838 cuando se
iniciaba en ese país un ciclo de paz lleno de promesas para los hombres de
trabajo y empresa. Harriague, nacido en Hasparren (Francia) en 1819, era uno de
ellos.
Trabajó en un saladero, luego en una pulpería, hasta que en 1840 instaló en
Salto (ROU) una curtiembre que luego fue transformada en grasería y fábrica de
velas. Recién en 1860 se vinculó a la vitivinicultura, actividad que lo haría
pasar a la historia.El
sueño de este emprendedor inmigrante era buscar una variedad que le permitiera
elaborar un vino tinto semejante al Burdeos. Aunque el comienzo no fue fácil,
se empeñó en cultivar la vid. En 1872, junto con Rivas, otro entusiasta de la
experimentación de la vid en Uruguay, estaban por desistir dado que no habían
encontrado las variedades que pudiesen satisfacer las necesidades de la
vitivinicultura.
La
Vid
que
llegó entre la ropa de un baúl.
Como
Harriague estaba radicado en Salto, frecuentemente viajaba a Concordia (Entre Ríos)
y en uno de esos viajes conoció a un comerciante de nombre Vireneau, oriundo de
los Pirineos. Cuando don Pascual y Rivas le presentaron el problema que tenían,
Vireneau opinó que probablemente no habían encontrado aún la variedad apta al
Uruguay.
Aconsejándoles que no desistieran del esfuerzo, les comentó que en Concordia
había un zarzo con una variedad que producía muy buen vino. Luego, los puso en
contacto con Juan Jáuregui, alias “Lorda”, proveniente del país vasco,
quien tenía un hermano que era capataz en el viñedo de un noble de la zona de
los Pirineos.
Cuando Jáuregui emigró a la Argentina, su hermano le obsequió unas varas que
envolvió muy bien dentro de sus ropas, las puso en un baúl y las trajo
consigo. El obsequio se realizó en secreto dado que el propietario no daba ningún
material a nadie y habría penado a quien lo hiciera.
En conocimiento de la historia, Pascual Herriague se dirigió a la quinta de
“Lorda” y éste le obsequió catorce varas que luego fueron plantadas y
multiplicadas en Salto.
Un viñedo de 200 ha en la zona de la Caballada, tuvo las primeras cepas tannat
de origen francés en el Uruguay. Aunque en Concordia se la conocía con el
nombre de “Lorda”, esta cepa tomó en el vecino país el nombre de
“Herriague”, su cultivador y real iniciador de la vitivinicultura charrúa.
La variedad tannat es la principal de Maridan, en el sur de Francia, y también
crece en pleno país vasco francés, en Irouleguy, muy cerca de la frontera con
España. En Uruguay la región que concentra más del 60 % de la producción es
el departamento de Canelones, ubicado en la región sur del país.
Industrialización
y Filoxera.
En
1883, las bodegas de Pascual Herriague alcanzaron las 300 barricas bordalesas
(6750 litros) del vino que anhelaba, no obstante, la producción a escala
comercial comenzó a desarrollarse a partir del año 1885.
En 1887, las 137 cuadras de sus viñedos alcanzaban niveles productivos de real
importancia. En 1888 el Gobierno le concedió una medalla de oro “por su
personal constancia y patriotismo en la solución de un tema que tanto
interesaba al país”. En el mismo año, en la exposición universal de
Barcelona, obtuvo medalla de plata por sus vinos y al año siguiente en la
exposición universal de París se adjudicó una medalla de Plata, otra de
Bronce y una mención honorífica.
Sin embargo, una epidemia de filoxera, que asolaba a los viñedos del mundo
también llegó a Salto, produciendo enormes daños. En 1894, en busca de alivio
a sus dolencias de salud, Herriague regresa a Francia, donde fallece el 14 de
abril de ese año, en París, acongojado por los devastadores efectos de la
plaga sobre sus amados viñedos.-
Investigación:
Ignacio
González Mairal

Fuentes
consultadas:
Periódico “El Telégrafo” Paysandú – ROU
“Historia de la vitivinicultura en el Uruguay - INAVI
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